Wednesday, November 18, 2009

Volverse zurdo de golpe

El boxeador está en la esquina del ring. Apenas puede tenerse en pie. Intenta cubrirse de los continuos uppercuts de su rival con torpeza, y ensaya aislados ganchos al vacío. Siempre se sirvió de su poderoso crochet de derecha para vencer en dos o tres asaltos. Pero esta situación no la conoce. En el quinto asalto se siente débil, vulnerable, su arma preferida no funciona y el acoso y derribo empieza a ser efectivo.
Comienza a caminar al borde de la inconsciencia, mientras siente que algo cambia. Al tiempo que nota flaquear su diestra, su siniestra va despertando. Sus nudillos se tensan, toman el control y la energía se vuelca en el ala este.

Ahora tiene un plan.

Monday, November 16, 2009

Balancín

Las peores decisiones
suelen tomarse
en posición horizontal

Thursday, November 12, 2009

Nuestras citas tristes (milkshake feelings)

Observo fíjamente tu fotografía. Aquella sección de la vida que decidimos extraer del continuo espacio-temporal, en aquel segundo exacto en que te sorprendías del flash, mientras con la mano intentabas parar la luz. En aquel momento eras feliz, o estabas en camino de intentarlo. Me han dicho muchas veces en la vida que nunca cambie, pero llegue a creer que tú lo decías de verdad, por encima de frases cortadas según patrón. Me pedías una fotografía de mí, de aquel segundo exacto, que nunca podría mantener caliente para tí.
Tú acababas de tomar un sorbo de aquel batido de esos que llegan a indignar. De los que mezclan tantos sabores que al final eres incapaz de resumir de qué carajos es el batido que estás tomando, como si no fuera suficiente el milagro que la naturaleza ha ido perfeccionando para nosotros en una sola fruta.
Yo acababa de contarte una de mis historias melancólicas, y de reconfortarme con tu caricia en la mano, porque de algún modo me gustaba sentirme triste a tu lado, y nuestras citas tristes nos hacían sonreir.

Thursday, November 05, 2009

El verano sin bicicletas

Andrés tenía una BH. La bicicleta estándar. Funcionaba bien, no generaba dudas y llegaba a la media. El tamaño era perfecto para sus cortas piernas, capaces de empatar en la recta de salida del pueblo a las de su compañero de fatigas Juan, que ya manejaba, aunque con dificultad, un gran esfuerzo de rodillas y espalda, y un elevado riesgo genital, una bicicleta "de mayores". Cuando llegaban a la fuente de la ermita paraban simplemente a beber agua. En aquellos años nunca se estaba cansado. Con cierta frecuencia Andrés se veía ante la pregunta "¿para cuándo la bicicleta grande"? El mundo comenzaba a tener prisa.
La bicicleta como elemento fálico, como hoy lo son tantas cosas superfluas que cubren el lugar que debería estar reservado a la propia personalidad.
El primer paso era quitarse las dos ruedas laterales. Aquel que conseguía aprender sin utilizarlas ya tenía algunos puntos ganados. El segundo era la bicicleta grande. Orbea y BH estaban bien vistas, las GAC eran algo extraño de ver, y Torrot, la única marca capicúa recordaba a las bicicletas de nuestros abuelos de manillar curvo, rigidez de chasis y grandes ruedas. Las mejores para rodar pero estéticamente criticadas, sobre todo si no se desataba la caja de manzanas del portaequipajes.
Poco a poco las bicicletas de paseo dieron lugar a las de cross, cuyo diseño mejoraba si además de "cross" incluía en algún sitio el apelativo "turbo", que generaba ilusión de potencia hasta que perdíamos la carrera. Las Panther coincidieron con una generación artificialmente interesada por el movimiento punk. La Florida BH tuvo su verano de gloria. Y entonces llegó el muelle. Las bicicletas BMX con ese amortiguador que permitía hacer los saltos más temerarios, sobre cualquier elemento que se pudiera saltar. Era la época de los bicivoladores, y de un público tan ingenuo como para permitirse la pasión por ese tipo de héroes urbanos. Todos nos hemos raspado las rodillas alguna vez, y nos hemos jugado los dientes bajando escaleras, saltando sobre carretillas, o aprovechando cualquier talud para sentir que separábamos las ruedas del suelo. Y todos conocíamos leyendas urbanas de tal o cuál primo de un amigo que se cayó y se rompió éste o aquel hueso o diente e inició un peregrinar entre el mito y el dolor. Las California BH, de estética que recordaba a Bioman (la precuela de los Power Rangers) y con un nombre "molón" como pocos fue el objeto de deseo de todo aquel loco de las dos ruedas que quisiera dar un paso adelante. Luego aparecieron las Orbea Dakar, similares pero de diseño más agresivo, que quitaron protagonismo a las California, aunque de un modo fugaz.
Luego hubo confusión. Aparecieron las mountain bike, esas bicicletas que llevaban nuestros padres para evadirse, y tras algunos signos de interrogación sobre las cabezas comenzaron a sustituir a las bicicletas habituales. Tener una bicicleta de marchas suponía libertad y poder irte al pueblo de al lado. Desaparecer durante todo el día y volver, apareciendo triunfal por la plaza después de haber llenado la cantimplora en algún nombre de los que aparecía en los carteles de carretera. Quien más quien menos veía el Tour en los años triunfales de Indurain, y podía recitar los nombres de los ciclistas como quien dice los días de la semana, mientras empezó a importar tener cuenta kilómetros, cala pies, culotte, o un bote genuino de Gatorade. La pregunta pasó a ser "¿cuántos piñones tienes?", que precedía la sonrisa triunfal del que inevitablemente tenía uno más.
Todo cambió cuando Carles llegó con una bicicleta rosa fosforito marca Pinarello. Todos se miraron entre sí, en silencio, hasta que Carles dijo "es una marca buena, muy cara, de las que llevan los ciclistas profesionales". Alguno miró el póster de Indurain junto a Pedro Delgado, Marino Alonso y Armand De las Cuevas, pero allí ponía Otero.
Al siguiente año, alguien del pueblo de al lado apareció con una moto. Y desde entonces fue un verano sin bicicletas.

Monday, November 02, 2009

Pequeño homenaje a López Vázquez


"Mi querida señorita"... abajo de "el pisito" está "la cabina" desde la que ví el "atraco a las tres" con "la escopeta nacional", a "40 grados a la sombra". Y es que "si fulano fuese mengano" no diría eso de "a mí las mujeres ni fu ni fa", sino "doctor, me gustan las mujeres ¿es grave?

Que viendo a "las muchachas de azul" uno se olvida de las suecas (aunque "el turismo es un gran invento"), pero viéndola a usted, y si me permite invitarla a un "peppermint frappé" podría haber "novio a la vista". Y sé que "no somos ni Romeo ni Julieta" pero ¡viva el "amor a la española"!

Aunque "cuidado con las personas formales", que "hoy como ayer" "la muerte viaja demasiado" y hasta "usted puede ser un asesino"."Nosotros los decentes" cortejamos así, y yo, "un casto varón español", "casi un caballero", "de espaldas a la puerta" le digo a usted, "una muchachita de Valladolid", "una señora estupenda", "una gran señora": es usted un MOOONUMEEEENTOOO!!!



(Descanse en paz Sr. López Vázquez, y gracias por tanto arte)

Tuesday, October 20, 2009

Nunca

Nunca puedes decir siempre


Wednesday, September 30, 2009

Síndrome de Estocolmo

Algo se rompe cuando su señoría miente. Algo falla cuando el engañado genera excusas. Muere la esperanza de un mundo mejor, cuando aquellos que tiraban piedras al lado oscuro rompen sistemáticamente las bombillas y confiscan las escaleras. Hay que ser muy estúpido para reirle las gracias al verdugo que hace guiñoles con la mano izquierda, mientras con la derecha te golpea incesantemente.

El ser humano es el único animal que padece síndrome de Estocolmo.





(Foto extraída de http://azulprusia.wordpress.com/)

Wednesday, September 09, 2009

Hoy

Hoy es el día menos pensado

Monday, August 31, 2009

Musa interina

Apenas recuerdo la primera novela que te escribí. Servías a la perfección a la causa de mi historia de claroscuros, de sueños convertidos en derrotas y de ojos obligados a permanecer secos. Tu pose pseudo cultureta, a unas alturas de la vida en la que estar muy convencido de algo es señal de conocer muy poco, me inspiraba constantemente para escenas tragicómicas, en las que la protagonista, eternamente femenina, se alejaba hacia un final abierto, y alejado de lo esperado.
Recuerdo nuestras escenas de sexo; en la distancia las recuerdo demasiado preparadas, faltas de espontaneidad pero que cumplían perfectamente con el guión de una existencia insoportable en la que la ansiedad corroía por dentro a unos jugadores que antes de salir ya sueñan con perder la partida, para poder celebrarlo en la barra, con aire gótico y enfermizo. Y en caso de victoria, buscan grietas en el dorso.
Te he vestido con miles de vidas, te he cambiado de personalidad, te he probado con múltiples nombres. Tan pronto has sido una luchadora por los derechos sociales, como una pija con inquietudes de niñata sobreprotegida. Me has servido de esposa fiel y de ninfómana autodestructiva en busca de la leyenda urbana. 
Te pido que no me lo tengas en cuenta, que en realidad no te recuerdo bien, que claro que sigo con mi vida, que no me importa mucho en qué andas metida, si tu marido es especialmente cool, o si por fín has conseguido acabar las clases de japonés. Ruego no pienses que ando tras tus huellas, que en silencio te visto de botella, y en la ausencia escribo al desamor. Tan sólo me interesa tu patrón, un esquema simulado, los posos forzados que dejaste en la repisa, para cambiarte de nuevo de identidad, llamarte Francesca, Andrea o Marisa, heroína de ficción.

Debo reconocer que me ahorras mucho trabajo, eres un gran recurso literario.


Thursday, August 27, 2009

Haiku del viernes










Te daré mi amor de invierno
mientras dure este verano eterno


Sunday, August 23, 2009

La persona viva más feliz del planeta


Le felicito.

Ha sido usted elegido para encarnar ni más ni menos que a "la persona viva más feliz del planeta".

Es sencillo.

Deberá dedicarse durante un mes a buscar sus sueños. Eliminar todas y cada una de las excusas que le ha impedido pinchar su burbuja de la comodidad durante estos años. Transformar su locus de control externo en un locus de control interno en el que usted decide. Averiguar cuál es el eje de su felicidad y apartarse de todas aquellas circunstancias que le alejan de él. ¿Será usted capaz?

Superaremos la barrera económica. Dispondrá de una tarjeta sin límite que deberá usar con sabiduría. Tan sólo le exigimos que plasme sus pensamientos en un blog, y dentro de 30 días consiga convencernos de que efectivamente ha conseguido ser "la persona viva más feliz del planeta".

Rogamos confirme su participación en el plazo de 15 días. En caso contrario, consideraremos que declina nuestra invitación.

Atentamente...

(Dejó de leer y dobló la carta cuidadosamente mientras se preguntaba por qué tardó 2 meses en ir a recoger el correo, desde que le avisó su ex-mujer...)


Monday, July 27, 2009

Homenaje al futuro

Esta tarde me veo en la obligación de hacer un pequeño homenaje a aquella chica ya anónima en mi memoria que sentada en un banco me aseguró que lo mejor estaba por venir.

Perspectiva caballera

A lo lejos era una posibilidad
Un punto previsiblemente hermoso
Un motivo para entornar los ojos
y sentarse a esperar
con la ilusión de un adolescente.

Al principio era una silueta.
Una imagen perfilada a contraluz,
tras los focos de atención
del espectador que a estas alturas
ya había perdido el control.

Poco a poco fue apareciendo
superando las tinieblas
para mostrar dos 
o tres defectos
que la hacían aún más especial.

Cuando llego a su altura
ya la veía claramente.
Su tono de voz era más agudo
su rostro más mundano y cansado
y su cuerpo era su cuerpo.

Pero la amaba (ooh, my daarling!)

Cuando pasó de largo
se despojó de toda clase
afloró la halitosis
el reproche gratuito
y el anhelo de ratos en silencio.

A su espalda dejó de ser una imagen
para convertirse en gritos
lejanos y traperos
mientras coleccionaba paciencia
y entornaba los ojos de nuevo.

Cuando al fín ya no la escuchaba
se sentó nuevamente a esperar
mientras limpiaba los posos amargos
y poco a poco, 
caballerosamente,
decidió olvidarla.

Friday, July 24, 2009

Haiku del viernes

Nadie
recuerda la cara
de quien hizo la foto

Wednesday, July 22, 2009

Pause still


















Lamento profundamente el hedonismo en el que se asientan las nuevas generaciones. Siento mucho que no sean capaces de saborear una derrota. De entender el valor de una victoria, del sentido de esforzarse sabiendo que tienes que aprovechar tu oportunidad. De no estar encantado de haberte conocido pero por el contrario ser capaz de sentirte orgulloso de tus peleados logros. Deberíamos pedir disculpas a esos pequeños cabeza hueca que malgastarán el futuro, por dejarles un mundo con todo luchado, y con los sueños preasignados sin remedio. Por no potenciar el valor fetichista de un disco frente al masivo uso del mp3 en descarga directa, por que no han necesitado apurar una cinta de 90, ni han tenido que esperar a rebobinar una cinta.
Me da pena pensar que el móvil los tendrá siempre localizados, que harán uso del messenger y no aparecerán por sorpresa en la calle de ella esperando verla salir. Que no serán capaces de recorrer andando dos barrios, y que no les importe pasar dos horas en un banco sin saber qué pasará.
Renuncio a esta sociedad a la carta que a base de ofrecer elecciones termina por crear personajes sin criterio. 
Al verme mirar a los más jóvenes carente de condescendencia, comprendo que la edad es la que te pone retrovisores, que ahora comprendo a mis mayores que a su vez tenían los suyos, y que también es responsabilidad nuestra dejar de seguir creando clones de idiotas prefabricados, fashion-victims y cobayas de un sistema capitalista que los necesita, sí, pero en modo off.
Recuerdo la primera vez que ví un reproductor de vídeo. Lo trajo mi padre y aquello se celebró en familia, como un acontecimiento importante. Aquel aparato tenía una opción de pausa (pause still), que te permitía parar la imagen a costa del sufrimiento de los cabezales. Veías la imagen con rayas, y había peligro de partir la cinta. Me quedo con la utilidad de aquel aparato, pues si bien ofrecía menor calidad que un dvd, te hacía aprender que el tiempo es algo importante, que no podías parar la imagen eternamente, y que si lo hacías deliberadamente podías acabar estropeando la película.

Saturday, July 11, 2009

Gafas de uranio

La visión es turbia, pero si entornas los ojos y prestas atención se alcanza a ver a quien estira la mano pero esconde la piedra.

Quizá nos precipitamos al tratar de ignorante a aquella señora que entró en la óptica pidiendo unas gafas de uranio.



Thursday, June 25, 2009

Michael

Cuentan que una vez el niño que todos llevamos dentro ganó la batalla. Que consiguió trepar por el pozo y asomar la cabeza. Al observar el mundo adulto soltó las manos y se dejó caer de nuevo dentro. Dicen que aquel niño se llevó consigo la mirada triste de aquel momento en que entendió que el prisionero era más feliz en la caverna.



Thursday, June 11, 2009

Haiku del viernes

El dueño del tiempo
tuvo el tiempo justo
para perderlo en perderlo

Wednesday, June 03, 2009

Tonight tonight

Esta canción me trae muy buenos recuerdos. 

Aquello era un guateque extraño, había un chino vestido de ye-ye bailando como si fuera un añejo fan de Los Salvajes. Yo llevaba corbata, y había una guitarra sin palomillas que había que afinar, a duras penas, con un tenedor. Con la osadía del que lleva la pasión por bandera interrumpimos aquel aquelarre para tocar algunas canciones ante el respetable que a cada trago dejaba de serlo. Alguien usaba una cacerola a modo de tambor. El éxito fue discreto. Recogimos el improvisado escenario y nos retiramos a un lugar más tranquilo.
Aquel piso tenía un balcón que daba a Blasco Ibáñez, recuerdo acabar tocando Tonight Tonight de Smashing Pumpkins mientras una argentinita de River Plate sentada en el suelo cantaba por lo bajo conmigo. Uno de esos momentos de extraña intimidad que la vida, a veces, nos regala. Y uno de los últimos momentos que pude permitirme con una amiga a la que hoy echo de menos. 

La música sirve para amplificar emociones.















"El tiempo...
nunca es tiempo del todo
no puedes marchar sin dejar un trozo de juventud
y nuestras vidas siempre están cambiando
nunca seremos los mismos
cuanto mas cambias, menos sientes
cree, cree en mí, 
cree...
que la vida puede cambiar
que tu estás varado en vano
que no somos los mismos, 
somos diferentes esta noche
esta noche, esta noche...

y sabes que nunca estamos seguros
pero estás seguro de que puedes estar bien
si te mantienes cerca de la luz
y las brasas nunca se apagan en la ciudad del lago,
el lugar donde naciste
cree, cree en mí, 
cree
en la decidida urgencia del ahora
y si crees que no hay oportunidad esta noche
esta noche, tan brillante, esta noche

crucificaremos a los mentirosos esta noche
haremos lo correcto, lo sentiremos todo esta noche
encontraremos una forma de ofrecer la noche, 
esta noche
los momentos indescriptibles de tu vida, 
esta noche
lo imposible es posible esta noche
creeme porque yo creo en tí
esta noche"

("Tonight Tonight" (c) Smashing Pumpkins, del álbum "Mellon collie and the infinte sadness")


Frases lapidarias

"La desesperación aplasta voluntades"